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Rafael Navarro-Valls

La leyenda Kennedy (I): los tres hermanos

02/11/2012
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Durante los meses transcurridos de 2012 una serie de acontecimientos han puesto en pie de guerra la siempre latente “leyenda Kennedy”. Son estos.

1. Un juez de distrito de Los Ángeles estudia una petición de libertad de Sirhan B. Shirhan, de 68 años de edad, condenado a cadena perpetua por el asesinato de Robert Kennedy. Como es sabido, Sirhan (entonces de 24 años de edad) fue la única persona arrestada y condenada por el tiroteo contra Robert F. Kennedy y otras cinco personas perpetrado el 5 de junio de 1968 en la cocina-despensa del hotel Ambassador. El problema ha surgido cuando Nina Rhodes-Hughes –presente en el lugar del crimen– afirmó en la CNN que “había otro tirador a mi derecha”. Los abogados del condenado por asesinato sostienen la nulidad del juicio ya que el FBI alteró la declaración testifical que, por entonces, hizo Rhodes-Hughes. (. . .)

Rafael Navarro-Valls es Catedrático de la UCM, académico numerario de la Real de Jurisprudencia y Legislación y autor del libro “Entre la Casa Blanca y el Vaticano”

El artículo fue publicado en El Cronista n.º 31 (octubre 2012)

I. UNA LEYENDA RENOVADA

Durante los meses transcurridos de 2012 una serie de acontecimientos han puesto en pie de guerra la siempre latente “leyenda Kennedy”. Son estos.

1. Un juez de distrito de Los Ángeles estudia una petición de libertad de Sirhan B. Shirhan, de 68 años de edad, condenado a cadena perpetua por el asesinato de Robert Kennedy. Como es sabido, Sirhan (entonces de 24 años de edad) fue la única persona arrestada y condenada por el tiroteo contra Robert F. Kennedy y otras cinco personas perpetrado el 5 de junio de 1968 en la cocina-despensa del hotel Ambassador. El problema ha surgido cuando Nina Rhodes-Hughes –presente en el lugar del crimen– afirmó en la CNN que “había otro tirador a mi derecha”. Los abogados del condenado por asesinato sostienen la nulidad del juicio ya que el FBI alteró la declaración testifical que, por entonces, hizo Rhodes-Hughes.

2. En febrero de este mismo año, se publicaban las memorias de una otoñal dama de 69 años, Mimi Alford, tituladas Once Upon a Secret. My Affair with President John F. Kennedy and Its Aftermath (Érase una vez mi secreto. Mi “affair” con John F. Kennedy y sus consecuencias). En ellas sostiene que siendo becaria en la Casa Blanca, a los 19 años, mantuvo un tórrido romance con el presidente John F. Kennedy cuando este ostentaba el cargo. La relación presuntamente duró de junio de 1962 hasta noviembre de 1963, cuando Kennedy fue asesinado. En su narración no ahorra la ex becaria detalles subidos de tono.

3. Acaba de publicarse –con notable éxito– una novela de Stephen King (22/11/1963) cuyo protagonista es un profesor de Instituto (Jake Epping) que regresa al pasado con una específica misión: eliminar a Lee Harvey Oswald (el presunto asesino del presidente) y salvar así a JFK. Según el New York Times, se trata de una “de las mejores historias sobre viajes temporales desde H. G. Wells”. Su tesis: ¿Qué hubiera ocurrido si Kennedy hubiera agotado sus dos mandatos?

4. Una mini-serie de ocho episodios (The Kennedys) realizada para los canales americanos A&E y Biography Channel, que son parte de The History Channel, ha tenido un ajetreado estreno. Por presión de la familia, los canales que la produjeron se abstuvieron de emitirla. Fue comprada y emitida por dos canales estadounidenses pequeños. Hace poco tiempo fue emitida en castellano por el canal minoritario Cosmopolitan y, luego, por un canal nacional. No me ha parecido especialmente ofensiva para los Kennedy: narra hechos ciertos en los que, a veces, la ambición de la familia (en especial, la del patriarca Joe) queda crudamente de manifiesto. “Somos la peor y la mejor serie de los Kennedy”, ha dicho el director de la serie Jon Cassar. Por cierto, Katie Holmes –hasta hace poco tercera esposa de Tom Cruise– hace de Jackie Kennedy. Demasiado inexpresiva, para mi gusto.

5. La publicación de Jacqueline Kennedy: Historic Conversations on Life with John F. Kennedy en 2011, y su traducción en castellano a principios de 2012, pone al alcance de los investigadores de la polémica familia y del público en general, una serie de entrevistas inéditas grabadas por la ex primera dama a preguntas de Arthur Schlesinger, jr., un notable historiador, que formó parte del equipo del presidente Kennedy. Son bastante confusas, pero no explosivas, como con demasiado alboroto habían adelantado los tabloides ingleses y americanos. En realidad, Jackie dejó escrito que no se publicaran hasta pasados 50 años de su muerte. Sin embargo, su hija Caroline entendió que, con motivo del 50º aniversario de la presidencia de su padre, sería un buen momento y adelantó su publicación. En mi opinión son tan inofensivas –y a veces tan oscuras– que sin graves problemas podrían haberse publicado el mismo día en que se grabaron.

6. Mary Richardson Kennedy, divorciada del activista y abogado medio ambiental Robert Kennedy jr. –con el que tenía cuatro hijos– sobrino del ex presidente de EEUU John F. Kennedy, apareció ahorcada en su residencia de Bedford, una pequeña localidad a 70 kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York. Al parecer, su adicción a las drogas y al alcohol, junto a una fuerte depresión por su rotura matrimonial fueron las detonantes del suicidio.

7. Es curioso, perdóneseme esta extemporánea referencia final, que el jovencísimo Conor Kennedy (18 años) –hijo de la desventurada Mary Richarson y Bob Kennedy, jr.– ha vuelto a ponerse a la cabeza de las noticias sobre la saga Kennedy, con lo que parece una relación “seria” (así la califican las revistas del género) con la cantante de country Taylor Swift, de 22 años y ganadora de seis premios Grammy. Según el entorno del joven, éste cuenta con el beneplácito de sus parientes, en especial de su abuela Ethel, viuda de Robert Kennedy, sr.

La razón de haber sintetizado con algún detalle estos recientes sucesos, es doble. La primera, porque alguno de ellos habré de glosar aquí. La segunda, porque indica el interés –alguna vez morboso– que todo lo que se refiere a esta familia sigue despertando en la opinión pública y en la investigación histórica.

La explosiva utilización mediática de la leyenda Kennedy es ya un hecho. También lo es la existencia de una bibliografía más o menos científica que se asoma a la saga familiar, en especial desde la perspectiva de la presidencia de John F. Kennedy. Desde este ángulo, el investigador se enfrenta con una documentación bibliográfica extensa que va desde las biografías o relatos que abordan el tema mezclando la seriedad del contexto político con la apología de los Kennedy, hasta la claramente hostil, pasando por la que quiere ser objetiva.

Entre la primera (la apologética), destacan las narraciones de algunos miembros del equipo del presidente. Dos me parecen especialmente interesantes: el libro de Arthur Schlesinger jr., sobre Los mil días de Kennedy y las más amplias biografías de Ted Sorensen.

Entre la claramente hostil destaca la de Seymour Hersh. No le va a la zaga un sorprendente estudio psicológico de la familia Kennedy debido a la doctora N. G. Clinch, que lleva por título el expresivo de La neurosis Kennedy.

En fin, entre las más objetivas tal vez se cuente la de Robert Dallek.

II. JACK, EL PRESIDENTE

Hagamos de entrada una obvia observación: la saga Kennedy no hubiera alcanzado el nivel mediático obtenido si no fuera porque uno de sus miembros (John. Jack en familia) alcanzó la presidencia. No significa esto –como veremos– que otros miembros de la saga no contribuyeran después a la leyenda, lo que quiero decir es que sin el eje que significó la conquista del Despacho Oval por parte del segundo de sus hijos, el patriarca Joseph probablemente hubiera pasado a pie de nota como un mediocre embajador de Roosevelt en Gran Bretaña, y es muy dudoso que Robert y Ted Kennedy hubieran desempeñado el papel estelar que tuvieron en la vida política norteamericana.

Tampoco Sargent Srhiver o Stephen Smith –cuñados del presidente– que, siguiendo su estela, obtuvieron un puesto decoroso en el gran teatro de la política americana13. Por no decir nada de los hijos y sobrinos del presidente, que seguramente hubieran pasado sin pena ni gloria por el bullicioso escenario de la vida político-social norteamericana. Incluido Robert Kennedy, jr., al que acabamos de mencionar con motivo del suicidio de su esposa Mary.

Así, pues, es obligado ante todo preguntarnos por John F. Kennedy.

¿Quién era en realidad?

... (Resto del artículo) ...

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