La gestión de la diversidad cultural y religiosa es uno de los grandes desafíos que deben afrontar los países democráticos, en especial, en relación con la situación de las mujeres, constante foco de polémicas. Entre otras, precisamente se encuentra la determinación de los límites que puede imponer el legislador penal a la difusión de estereotipos sexistas o incluso a la provocación a la violencia contra las mujeres cuya fundamentación se halla en creencias religiosas y/o culturales relativas al género. Esta última circunstancia constituye una novedad introducida por la reciente reforma del Código Penal y, desde mi punto de vista, requiere un análisis específico en relación con su justificación y alcance.
I. INTRODUCCIÓN. II. SOBRE LOS LÍMITES DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN: CRITERIOS GENERALES. III. LA JUSTIFICACIÓN DE LA INTERVENCIÓN PENAL. IV. EL DISCURSO DEL ODIO POR RAZONES DE GÉNERO. V. CONCLUSIONES.
The management of cultural and religious diversity is one of the most important challenges to democratic countries, particularly in relation to women. This article examines the limits which can be imposed by the criminal law to the spreading of sexist stereotypes or even provocation to violence against women that is motivated by religious/cultural believes relating to gender. The Criminal Code's reform has introduced the gendered hate speech and it deserves a specific analysis concerning its justification and the scope of the prohibition.
I. INTRODUCTION. II. LIMITS TO FREEDOM OF EXPRESSION: GENERAL CONSIDERATIONS. III. THE LEGITIMACY OF HATE SPEECH CRIMINAL LAWS. IV. GENDERED HATE SPEECH. V. CONCLUSIONS.