MADRID, 27 (EUROPA PRESS)
La sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, es fruto del veredicto de culpabilidad formulado por el Tribunal Popular que siguió el juicio en la Audiencia regional. También establece la condena a Estrella G.S.R., en su caso como encubridora del delito de robo.
El fallo impone veinte años de prisión a Jesús M. por un delito de asesinato con las circunstancias agravantes de alevosía y ensañamiento más cuatro años, tres meses y un día por otro delito de robo con violencia y arma. Su compinche, Estrella G.S.R., ha sido condenada por su parte a seis meses de prisión.
En los hechos probados, se explica cómo "Jesús obligó a María Concepción (la víctima) a abrir la caja registradora, mientras le exhibía un cuchillo y, cogiéndola del pelo, se hizo con una cantidad no concretada de dinero, en torno de los 200 euros, y del teléfono móvil de la víctima, que no ha sido tasado, tras lo cual la soltó".
"Tras coger dichos efectos, Jesús condujo a María Concepción fuera del mostrador y, todavía con el cuchillo en la mano, continuó dándole instrucciones y trató de introducirle en uno de los probadores de la tienda hasta que, sorpresivamente, al no conseguirlo -por resistirse María Concepción- Jesús, con la intención de causar la muerte a María Concepción o previendo que actuando de ese modo podría causársela, le clavó de manera súbita e inesperada el cuchillo que portaba en el tórax", señala.
Momentos después, y "con la intención de causar un dolor innecesario, continuó agrediéndola seguidamente con el cuchillo, clavándoselo otras siete veces", abunda el relato de los hechos acreditados.
En el capítulo de indemnizaciones, el magistrado que presidió del Jurado Popular ha concretado, en el marco del veredicto condenatorio del Tribunal Popular, la cantidad de 441.860,77 euros la cifra con que el condenado deberá resarcir el daño ocasionado a los familiares de la fallecida.
En el juicio, los miembros del jurado visionaron las grabaciones del local en el que ocurrieron los hechos, unas imágenes que, según la abogada de la acusación particular, mostraban el ensañamiento y la alevosía con el que actuó el autor del crimen. En el vídeo se apreciaba cómo el acusado entra en el local acompañado de una mujer, procesada por un delito de encubrimiento, y la extrema violencia del ataque, durante el cual la víctima fue arrastrada por el suelo del establecimiento.
En su versión de los hechos, el condenado sostuvo que su intención inicial era cometer un robo y que la muerte de Conchi se produjo durante un episodio de alteración mental, del que afirmaba no recordar lo sucedido.



















